La proliferación de la Ciencia, afortunadamente, ha llevado a buscar nuevas fórmulas imaginativas que nos permitan acceder a la misma desde ángulos hasta ahora inéditos. Uno de ellos se basa en lo que se podría denominar el “prohibido NO tocar” que anima al visitante a participar en la Ciencia de modo activo y desde una actitud de curiosidad. Uno de los mejores exponentes es el Museo de la Ciencia y el Cosmos, donde el visitante es invitado a realizar experimentos y a vivir la Ciencia en primera persona. Para ello entrevistamos a Antonio Mampaso, su director.