Desde el pasado mes de septiembre una misión científica del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), organismo dependiente del Cabildo Insular de Tenerife, esta llevando a cabo un trabajo de investigación en el volcán Etna (Sicilia, Italia) con la finalidad de evaluar principalmente la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por el volcán más activo de Europa y uno de los volcanes de la Década. Para cumplimentar el objetivo de esta misión científica, un grupo de investigadores del ITER y del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (IGNV; Secciones de Palermo y Catania) de Italia estará realizando miles de medidas de flujo difuso de dióxido de carbono en el volcán Etna hasta finales del mes de octubre de 2008.

 Estos trabajos del ITER en el Etna son parte de un ambicioso proyecto de investigación que tiene por objeto evaluar la tasa de emisión difusa global de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por la actividad volcánica subaérea. La finalidad de este proyecto, financiado por el Plan Nacional de I+D+I 2004-2007 del Ministerio de Ciencia e Innovación, es contribuir a mejorar la cuantificación sobre el aporte de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por los volcanes subaéreos dado que este parámetro en la actualidad se encuentra infravalorado (aproximadamente 250 millones de toneladas/año).

 Los volcanes activos emiten importantes cantidades de gases a la atmósfera a través de sus manifestaciones visibles como penachos y fumarolas, pero númerosos trabajos de investigación realizados durante los últimos 20 años reflejan que importantes niveles de emisión de gases volcánicos pueden también ocurrir a través del ambiente superficial de los volcanes de forma difusa y dispersa. Este último tipo de manifestación se conoce también como emanaciones volcánicas difusas que se caracterizan principalmente por ser de dióxido de carbono (CO2), el segundo componente mayoritario de los gases volcánicos después del vapor de agua.

 La mayor parte de los estudios realizados hasta la fecha sobre la emisión global de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por la actividad volcánica subaérea no han tenido en cuenta este tipo de emanaciones difusas de dióxido de carbono (CO2). Por lo tanto, el objetivo de este proyecto es realizar un estudio más amplio sobre emisiones difusas de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por volcanes activos asentados en diversos ambientes volcanológicos y climatológicos para disponer de una mejor caracterización de la emisión global de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por la actividad volcánica subaerea.

 El Etna, situado en la costa este de Sicilia (Italia), es el volcán más activo de Europa. Tiene alrededor de 3.322 metros de altura y un área de 1.190 km2, con una circunferencia basal de 140 kilómetros. Debido a su actividad volcánica y la densidad de población que existe alrededor de este edificio volcánico, el Etna ha sido designado como uno de los 16 volcanes de la década por las Naciones Unidas.

Otro de los objetivos de esta campaña científica será evaluar la emisión de los principales componentes de los gases volcánicos (vapor de agua, dióxido de carbono, dióxido de azufre, y sulfuro de hidrógeno) emitidos a la atmósfera por el volcán Etna a través de su penacho. La emision de gases por e penacho del Etna se evaluará mediante el uso combinado de sensores ópticos remotos tipo miniDOAS con otros sensores portátiles que permiten una caracterzación química del penacho volcánico. La finalidad de este otro objetivo es conocer el ratio o la relación  penacho/difuso de la emisión de dióxido de carbono por el Etna.